Llevas meses oyendo de automatizar y nunca has visto una
Lo que vas a aprender
- Una automatización útil cabe en una carpeta con un comando y un prompt bien escrito
- El stack es de cuatro piezas: Claude para el título, OpenCode como orquestador, una GPU local con SDXL para la imagen, y HTML+CSS para el texto
- La imagen cuesta cero porque la genera un servidor local con tarjeta de video, no un servicio en la nube
- La marca vive adentro de la instrucción: no se la tenés que repetir al agente en cada miniatura
- El mismo patrón sirve para registro contable, conciliaciones, informes, IVA y retención en la fuente
- Lo que se muestra en el video es en vivo, sin edición, y al final está el link con todo lo que se usó
Lo que vas a ver (y lo que no)
Este video es distinto a los demás. No hay slides, no hay explicación larga. Lo que hay es una automatización funcionando en vivo, sin cortes, y un video que dura lo que dura la automatización.
Lo que voy a contar acá es lo que pasó, las piezas que se usaron y por qué funciona. Sin necesidad de ver el video segundo a segundo: abajo te dejo el link por si querés verlo, y al final también está todo lo que usé, guardado en este blog.
Si llegaste acá por el título y te frustra que todo el mundo hable de “automatizar” sin mostrar nada: este artículo es para vos.

El problema que tenía
Crear videos siempre me gustó. Lo que nunca me gustó fue todo lo que rodea al video: edición, y sobre todo las miniaturas.
Hacer una miniatura “buena” me llevaba un montón de tiempo. Abrir Canva, pelearme con las plantillas, decidir tipografía, acomodar el personaje, volver a empezar porque no me gustó cómo quedó. Y al final, lo que más me dolía: el resultado dependía de mi estado de ánimo del día. Un día me salía decente, otro día me salía un desastre.
Y lo peor no es el día que me sale mal. Lo peor es que el día que me sale bien, no sé por qué me salió bien. Entonces no lo puedo repetir. No es un sistema. Es un intento.
Hasta que entendí algo: el problema no era mi ojo. El problema era que estaba haciendo una tarea repetitiva a mano, sin un procedimiento escrito.
Y si algo es repetitivo, va en una automatización.
El stack: cuatro piezas, nada más
Toda la automatización se sostiene sobre cuatro piezas. Acá te las dejo en el orden en que se usan:

- Claude (la app de Anthropic) — Ahí tengo un proyecto aparte, que se llama “creador de títulos”. Es donde me genera el título del siguiente video. Esa pieza no la vamos a tocar hoy, pero la necesitás: la miniatura empieza por un buen título.
- OpenCode — El orquestador. Es el agente que vive en mi Visual Studio Code, conectado a la suscripción de OpenCode Go de 10 dólares. Es el que ejecuta los pasos.
- GPU local — Un equipo aparte que tengo aquí en mi escritorio, con tarjeta de video. Ahí corren modelos locales de generación de imágenes (SDXL con ComfyUI). De este equipo sale la imagen en sí.
- HTML + CSS — El último paso. Una vez que la imagen está lista, OpenCode usa HTML y CSS para ponerle el texto encima y exportar la miniatura final.
Cuatro piezas. No es magia, es una cadena. Y como toda cadena, lo importante es que el orden sea siempre el mismo.
La automatización en cuatro pasos
Lo que hago cada vez que voy a crear una miniatura es esto, en este orden:

- Limpiar — Dentro de la carpeta de la automatización, abro OpenCode y le doy un comando que se llama, justamente,
limpiar. Lo que hace es borrar la carpetaout, que es donde van a caer las miniaturas. La idea es empezar siempre desde cero, sin arrastrar archivos de la última vez. - Nueva sesión — Arranco una sesión nueva de chat dentro de OpenCode. Esto es clave: no quiero que el agente recuerde lo que hablamos la vez pasada, porque cada miniatura es independiente. Sesión nueva, contexto limpio.
- Pegar el título — Copio el título que Claude me generó y se lo pego al agente tal cual. Sin adornarlo, sin reescribirlo. Y acá viene lo interesante: no le digo cómo tiene que ser la miniatura.
- Tres variantes — El agente, por su cuenta, genera tres miniaturas: una con el texto a la derecha, otra con el texto a la izquierda, y otra con el texto arriba. Las tres con la misma imagen de fondo, generada con mi marca.
Cuando termina, las tres imágenes ya están en la carpeta out, con el texto ya puesto en HTML y CSS. Listas para escoger.
Lo que más me gusta de esto es que yo no tengo que pensar qué hay que hacer cada vez. El procedimiento está escrito. Yo solo copio, pego y miro.
Por qué la imagen me sale gratis (o casi)
Acá es donde la mayoría se confunde, y donde vale la pena ser honesto.
Yo pago una suscripción de OpenCode Go de 10 dólares al mes. Con esa suscripción corro el agente (el que orquesta todo) y le pago los tokens que gasta pensando y escribiendo el HTML. Eso sí cuesta.
Lo que no me cuesta ni un centavo es la imagen. Y no me cuesta porque la genera mi propio servidor local con tarjeta de video. El agente le manda el prompt a ese servidor, el servidor lo procesa con SDXL dentro de ComfyUI, y me devuelve la imagen. Sin pagarle a nadie por cada imagen.

Mirá el gráfico. En la columna izquierda está lo que pago: los 10 dólares de la suscripción. En la columna derecha está lo que me sale gratis: la imagen. Y ojo: no es “gratis” en el sentido de “no tiene costo”. Tiene costo de luz y de desgaste de hardware. Pero si lo medís en centavos por imagen, es prácticamente cero. Y lo más importante: a partir de cierto volumen, ya te conviene tener tu propio servidor antes que pagarle a una API externa.
No es que “todo sea gratis”. Es que la parte cara — la imagen — la resolví localmente. Y la parte barata — el agente — la resolví con una suscripción barata.
La marca vive adentro de la instrucción
Esta parte me costó entenderla, y es la que más me gusta cómo me quedó.
Cuando le pido al agente una miniatura, yo no le digo “hacé un panda con audífonos y gafas azules, estilo cómic”. Eso ya está escrito adentro de la instrucción. Está metido en el prompt maestro que armé una sola vez, y que el agente usa cada vez.
Mirá lo que tiene adentro la instrucción:

- Panda — el personaje.
- Audífonos — un detalle.
- Gafas azules — otro detalle.
- Estilo cómic — el lenguaje visual.
- Tres variantes — la cantidad de salidas.
Eso está adentro del prompt. Yo no lo repito. Por eso puedo ser vago cuando le hablo al agente. Le digo “miniatura de [título]” y nada más. Y aun así la marca siempre queda consistente, porque la marca no la decide el chat: la decide la instrucción.
Esto, que parece un detalle, en realidad es lo que separa una automatización de un script. Un script hace lo que le decís. Una automatización bien hecha tiene los criterios de calidad ya incorporados, y vos simplemente la activás con una frase corta.
Regla que me sirve: si cada vez que usás tu automatización tenés que repetirle al agente los mismos detalles, tu instrucción está incompleta.
El “thumbnail 2”: editar también es automatizar
En el video mostré algo que parece menor pero importa mucho: una vez que tengo las tres variantes, puedo pedirle que me las edite.
Le dije “esta es la thumbnail 2” (imagen) y le pedí que me moviera el texto a la izquierda abajo. El agente entendió. Tomó la variante 2, le movió el texto, y me la guardó.
¿Por qué te lo cuento? Porque mucha gente piensa que una automatización es “una cosa que corre y ya”. No. Una automatización también puede ser un diálogo corto con un agente que ya sabe qué hacer. El agente tiene la instrucción. Vos le decís “thumb 2, texto a la izquierda abajo”, y él hace el resto.
Si tuvieras que hacer eso en Canva, serían 5 o 10 minutos de click por aquí, click por allá. Acá fueron tres segundos.
Esto no es para creadores: es el patrón
Y acá viene lo que me parece más importante de todo el video, y lo que más quiero que te quede.
Esta automatización no es “una vaina para hacer miniaturas”. Es la demostración de un patrón. Es el patrón:
Una instrucción bien escrita + un agente que sabe ejecutarla + las herramientas correctas = una tarea repetitiva que ya no te quita tiempo.
Y ese patrón aplica para todo lo que sea repetitivo. Hoy estoy haciendo la miniaturas. Pero más adelante, con un equipo de contadoras, vamos a aplicar exactamente el mismo patrón a esto:

- Registro contable — hoy toca hacerlo a mano, factura por factura. Mañana, una instrucción.
- Conciliaciones bancarias — lo charlamos en detalle en el artículo del chat vs. el agente. Ya está demostrado que se puede.
- Informes — estados financieros, informes a socios, todo lo que se repite mes a mes con los mismos datos de siempre.
- IVA y retención en la fuente — que es uno de los dolores de cabeza más grandes del contador promedio en Colombia.
No estoy diciendo que la IA reemplace al contador. Estoy diciendo que el contador que sepa armar automatizaciones como esta va a hacer en una hora lo que antes hacía en una semana. Y el contador que no lo sepa, va a seguir haciéndolo a mano.
Lo que viene
En el próximo video te voy a mostrar una herramienta para descargar facturas de la DIAN y poder buscarlas por tercero. Es una herramienta que te voy a regalar, y es justamente el siguiente paso: ya con las miniaturas automatizadas, me sobra tiempo para construir esa clase de cosas.
Y si vos ya venís viendo los videos anteriores, ya sabés: lo que cambió todo fue instalar OpenCode con la suscripción Go de 10 dólares y tener un servidor local para lo que quieras. Después, cada automatización nueva son quince minutos, no un proyecto de tres meses.
La herramienta te va a cambiar. El patrón no.
Si esto te sirvió y querés ver el video completo, está arriba. Si querés seguir por acá, suscribite al canal. Vamos a seguir mostrando automatizaciones reales, sin humo y con código.